¿Traducir al alemán o traducir al inglés?
noviembre 15, 2014

¿Está dudando entre traducir al alemán o traducir al inglés su web y contenidos de su empresa? De acuerdo con la reciente publicación del Instituto Elcano de oportunidades y riesgos estratégicos, los “socios fundamentales” de la economía española eran fundamentalmente europeos: Alemania y el Reino Unido en primer y segundo lugar, seguidos por Francia, Países Bajos y EE.UU. en quinta posición. Esta era la posición, a finales del año 2013, de los principales socios económicos de España, cuyas empresas optaban en su mayoría por traducir al inglés y no por traducir al alemán. El principal “socio fundamental” había sido históricamente el Reino Unido durante muchos años, incluso al comienzo de la crisis financiera de 2008, y así fue hasta el año 2012. Sin embargo, en 2013 Alemania lo sustituyó. Del mismo modo, economías como la china, la japonesa, la chilena y la saudí representan “oportunidades estratégicas” para las empresas españolas.

¿Traducir al inglés o traducir al alemán?

¿Traducir al inglés o traducir al alemán?

Esta noticia, recogida por diversos medios, entre ellos Radio Televisión Española, destaca que Alemania ha adelantado al Reino Unido como principal “socio fundamental” para la economía española, según el V Indice de oportunidades y riesgos estratégicos para la economía española elaborado por el Real Instituto Elcano. El estudio indica asimismo que continúa la tradicional interdependencia con Italia, pese a la crisis económica.

Por otro lado, Argentina y Venezuela son “riesgos en potencia”, mientras que entre los estados clasificados como “retos estratégicos” destacan economías latinoamericanas como Brasil, México, Colombia, economías africanas vecinas como Argelia y Marruecos, y nuevas otras relativamente nuevas como Nigeria y Angola mientras que países emergente como Rusia, Turquía y Kazajistán se consolidan dentro las posibilidades más serias.

El informe enumera una serie de recomendaciones para la economía española que pasan por potenciar aún más el sector exterior debido al alto nivel de endeudamiento de la economía, el cual proseguirá, según es previsible, en los próximos años.

Líneas de internacionalización de la economía española

Tal y como explica uno de los autores del del estudio, Federico Steinberg, el Índice establece tres líneas de actuación.

  1. La primera se centra en reindustrializar la economía y mejorar su inserción en las cadenas de suministro globales, a través de una nueva política industrial orientada a aumentar la participación de la producción manufacturera e inputs industriales intermedios tanto en el PIB como en el empleo.
    Paralelamente, se establece como prioridad insertar a la economía española en los eslabones de mayor valor añadido de las cadenas de suministro globales.
  2. En segundo lugar, el Índice apunta a la necesidad de facilitar el aumento del tamaño medio de la empresa española, particularmente la PYME. Esta es sin duda la mejor estrategia para incrementar la estadística tanto en términos de volumen como el número de empresas exportadoras españolas, lo cual tiene un efecto directo sobre su productividad. Está ampliamente constatado que a mayor es el tamaño de una empresa, mayor resulta su productividad y mayores son sus posibilidades de exportar bienes y servicios a otros mercados.Por ello resulta indispensable aumentar el tamaño medio de la empresa española, pues economías con un tamaño similar sostienen su competitividad sobre la base de empresas de muchos tamaños, al igual que sucede en España, pero la diversificación facilita que existan pequeñas y medianas empresas muy enfocadas a mercados y necesidades fuera de sus fronteras. Es clave, y se ha constantado en los últimos años la capacidad de las empresas para competir más allá de la economía nacional con productos y servicios competitivos.
  3. La tercera y última recomendación destaca la importancia de continuar con la diversificación de las exportaciones mediante la firma de nuevos acuerdos comerciales.Esto se basa en gran medida en la mejora de la acción económica española en el extranjero, y para ello deben mejorarse las iniciativas nacionales, por una parte, y utilizar con más habilidad y presión las capacidades de influir en las políticas europeas. En la negociación de tratados comerciales, de inversión, además de muchos otros aspectos, es Bruselas el interlocutor de España. Ello requiere ser consciente de que si no se ejerce una influencia en las políticas de la UE para que estas reflejen mejor los intereses españoles, la economía española no podrá beneficiarse del trabajo que en teoría la Unión Europea lleva a cabo en representación de todos los estados miembro. Por tanto, resulta esencial intensificar todo esfuerzo diplomático para que España recupere el peso e influencia en Europa que perdió a lo largo de la crisis y como consecuencia de las duras medidas de ajuste implementadas en los últimos años.Por ejemplo, un objetivo cercano son los nuevos acuerdos preferenciales que la Unión Europea está negociando con los Estados Unidos, Japón o otras economías emergentes. Estos acuerdos revisten ahora un importante interés estratégico para España puesto que son la puerta a la diversificación geográfica de las exportaciones españolas más allá de sus tradicionales socios comerciales estratégicos anteriormente mencionados (casi todos europeos). No obstante, para aprovecharlos al máximo la voz de España debe tener peso propio en la capital europea.

    Con la importancia que este canal adquiere, no debemos olvidar de todos modos que la promoción comercial y el apoyo a las empresas para la obtención de grandes contratos de inversión internacionales sigue estando en manos de la diplomacia nacional -  y así ha sido históricamente. Diversas multinacionales españolas han conseguido grandes contratos de infraestructura en las economías de todos los socios estratégicos. España ha de mejorar su diplomacia económica apoyando de modo estratégico a las empresas que deseen abrirse paso en nuevos mercados.

Una de las debilidades de España se deriva de una posición internacional deficitaria

 

“Creemos que las empresas internacionalizadas son más productivas, tienen mejor acceso a la financiación, son más flexibles, invierten más fuerte”, sentencia Steinberg.

En cualquier caso, ha recalcado también que “no se trata de que España se tenga de que convertir en China o Alemania”, sino que “una de las debilidades de España se deriva de una posición internacional deficitaria”.

Con respecto a las recomendaciones expuestas en el Índice, el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, ha señalado que en España un 0,5% de las empresas son grandes empresas, pero que en el principal socio comercial español, Alemania, el porcentaje es del 3%.

“Eso es una diferencia radical que tiene consecuencias”, indica, antes de puntualizar, por otra parte, que la empresa grande española que exporta “lo hace tanto o más que la alemana”.

El co-autor del trabajo, el Dr. García-Legaz ha destacado también que la depreciación del euro es un “factor importante” para la recuperación de la economía española.

Por último, el secretario de Estado ha dicho que la bajada de los precios del petróleo va a mejorar la relación de intercambio de España, un país netamente importador de petróleo. “Lo único que cabría esperar es que esta rebaja se mantuviera en el tiempo”, ha añadido.

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