En ocasiones recibimos correos de clientes que nos indican que han actualizado un documento o web y no desean volver a pagar por la traducción de todo el documento entero. En estos casos se trata simplemente de identificar los párrafos o frases nuevas e insertar la nueva traducción… pero esto no es tan sencillo cuando uno no conoce el idioma meta y puede dar lugar a resultados desastrosos y una pérdida de tiempo y dinero si uno no tiene cuidado.

Este es un ejemplo de un mensaje recibido por parte de un cliente que necesita unos cambios

Pregunta

“Revisando los documentos me he dado cuenta que uno de ellos habéis traducido una versión anterior, no ha sido vuestro fallo.

En el documento Anexo I cambiamos unas cláusulas que no se os comunicaron. Sin embargo, son muy parecidas a las que teníais pero no las mismas. Otras frases contienen mínimas modificaciones de unas palabras.

Adjunto el documento final con las clausulas nuevas para ser traducidas. Como te comento es muy parecido a lo que habéis hecho pero cambia algunas frases. ¿Tengo que pagar por todo el documento de nuevo? ¿Cómo lo vais a procesar?”

Respuesta

Todas nuestras traducciones pasan por un sistema de memorias de traducción integrado en un sistema de asistencia a la traducción, de modo que se guarda cada frase en una base de datos.

Esto es muy conveniente porque si se modifican frases, añaden secciones, borran, actualizan, etc, lanzamos el documento sobre esa base de datos y se traduce todo lo anterior, marcándose como nuevo para el traductor la frases que no coinciden. Así se logra una muy buena consistencia terminológica y la actualización de documentos o páginas web muy rápidamente, evitando el “copia-pega” o confusiones de estilo y terminología.

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