SEO es el acrónimo de Search Engine Optimization, se trata de un conjunto de técnicas que mejoran el posicionamiento de un sitio web de cara a los buscadores. En otras palabras, mientras más activo y eficiente sea el SEO de una página web, más usuarios la verán cuando realicen búsquedas relacionadas con el producto ofrecido, es decir, se accede a más clientes potenciales.

Hay muchas técnicas de SEO, siendo muchas de ellas compatibles entre sí, hoy vamos a centrarnos en la estrategia long-tail, “cola larga” en inglés, y cómo esta estrategia se puede aplicar a la traducción a lenguas minoritarias, mejorando el posicionamiento de una página en los buscadores y generando nuevos nichos de mercado.

La estrategia long-tail

Para explicar la estrategia long-tail hay que fijarse en la siguiente gráfica. En ella, en el eje horizontal estarían los tipos de productos ofrecidos en un mercado, y en el eje vertical, la demanda de cada producto, así los productos situados a la derecha tienen una demanda mucho mayor que los que se sitúan a la izquierda. Parecería lógico centrarse en estos pocos productos, sin embargo, los productos menos demandados son muchos más y la suma de su demanda puede ser superior a los de la derecha. Basándose en este hecho, una estrategia long-tail seria aquella que se centrara en los productos de la parte derecha de la gráfica, es decir, la cola.

Estrategia long-tail y head-tail en SEO

Si aplicamos el concepto long-tail al SEO, la parte derecha de la gráfica representará aquellas palabras que generan muchas búsquedas en internet, mientras que el resto, la parte derecha, la cola, serían las menos buscadas. Como puede observarse, la cola la compondrían un mayor número de palabras, y la suma de las búsquedas de estas serían superiores a la de la parte derecha.

Head-tail: Esta estrategia ataca a las palabras comunes más buscadas, es decir, palabras muy demandadas, y parece lógico que aparezcan en nuestra web, sin embargo, la competencia es enorme, con lo que será muy difícil que los usuarios accedan a una web a través de estas palabras. La estrategia head-tail, tiene la ventaja de que utiliza palabras muy buscadas y la desventaja de que existen muchas páginas donde encontrarlas.

Long-tail: Esta estrategia ataca a las palabras que los usuarios no buscan mucho. Tiene la ventaja de que no existen tantas páginas que las ofrezcan, además de su enorme número, la desventaja es que son menos demandadas. Con estas palabras se creará un nuevo nicho de mercado o se participará en un nicho ya existente, que aun siendo más pequeño que otros, tiene menos competencia, asegurando mayores ventas.

Como puede verse, en el SEO no solo se añade la ventaja del enorme volumen que generan las palabras de la cola de la gráfica, sino además la menor competencia que tienen estas con respecto a los resultados que retorna el buscador.

Para comprender mejor el impacto de la estrategia long-tail en internet, veamos dos ejemplos de empresas exitosas que utilizan esta estrategia.

Netflix: Su enorme oferta, de contenidos diferentes, hace de esta plataforma de streaming un modelo exitoso de longt-tail.

Scribd: Permite a cualquier escritor publicar su libro en formato digital, de esta manera, su oferta incluye libros de una enorme cantidad de temáticas.

Head-tail y long-tail en los idiomas

Una estrategia head-tail, basada en los idiomas, traduciría una página a aquellos que generan un mayor tráfico de búsquedas de nuestro producto, por ejemplo, el inglés, el francés, el español, es decir, atacaría a los idiomas donde se concentran el mayor número de potenciales consumidores que pueden entrar en una web. Si se traduce una página a estos idiomas, se aseguran más búsquedas, pero también hay que enfrentarse a una enorme competencia. Dicho de otra manera, la tarta es más grande, pero hay muchos más con los que repartir, con lo que probablemente la porción sea pequeña. Será muy difícil situarse en las 10 primeras posiciones que ofrezca el buscador, que son las que estadísticamente más visitas reciben.

En una estrategia long-tail, basada en idiomas, se añadirán traducciones de idiomas minoritarios, idiomas long-tail, lo que a priori se traduce por menos consumidores potenciales. Los idiomas long-tail, aunque generen menos tráfico, pueden pertenecer a consumidores con un gran poder adquisitivo, como el japonés que solo supone un 4,5 % del tráfico de internet pero mueve un 10% de las compras, otros idiomas long-tail serían el tailandés o el alemán. Con estos idiomas se tienen menos búsquedas, pero se abren las dos ventajas analizadas a lo largo del post:

Por un lado el número de idiomas minoritarios es mayor, por lo que hay más opciones de beneficio de distintos nichos de mercado: tailandeses, japoneses, filipinos…

En segundo lugar, y más importante en lo que al ámbito SEO ser refiere, en cada uno de estos nuevos nichos de posicionamiento, la competencia será mucho menor, las posibilidades de aparecer en los primeros puestos del buscador se dispararán, con lo que se aseguran más visitas y más ventas efectivas. Siguiendo el anterior símil de la tarta, ésta será más pequeña pero al ser menos a repartir la porción será mayor.

Ejemplo de estrategia long-tail versus head-tail aplicado a los idiomas

En el supuesto de una casa rural situada en el Camino de Santiago cuya página únicamente se ha traducido al inglés, se está utilizando una estrategia head-tail, ya que la mayoría de los turistas son de origen anglosajón. Sin embargo, con esta estrategia, hay que enfrentarse a todas las demás casas rurales de la competencia que, por supuesto, conocen este dato, y tienen sus páginas traducidas al inglés.

Según datos de Google, con la búsqueda “casa rural camino de Santiago” en inglés, aparecen 1.070.000 resultados. En cambio, al hacer la búsqueda en japonés los resultados serían únicamente 16.700, es decir, para el nicho de los japoneses la competencia es 64 veces menor. En el año 2015, más de medio millón de japoneses visitaron España.

A cuántos idiomas debemos traducir una web

banderas de países con idiomas extendidos e idiomas minoritarios

Traducir a idiomas minoritarios se está convirtiendo cada día más en una fuente de ingresos para SEO

A estas alturas, hay que admitir que el mundo está globalizado. Internet es un medio global e intercultural, y también multilingüe. Hoy en día, la presencia que tenga una empresa en Internet es fundamental para su negocio, además, se hace indispensable en una empresa contar con una web que hable a sus clientes en su propio idioma. Está claro que el español no es el único idioma hablado en el mundo pero hay que tener en cuenta que tampoco lo es el inglés, francés o alemán. Hay que demostrar interés por los idiomas que son minoritarios y está claro que de esta forma siempre se podrá llegar a un mayor número de clientes.

 

Common Sense Advisory ha elaborado una magnífica infografía sobre el valor económico que tiene cada idioma en la red. Según este estudio, el inglés es el idioma con mayor valor económico, ya que alcanza al 21% de los usuarios pero que representan el 36% del poder adquisitivo total en Internet. Una página web en español permite llegar al 9% de los usuarios mundiales pero estos apenas representan el 7% del valor económico.

Está claro que cuantos más idiomas se elijan para traducir una web se podrá llegar a un número mayor de usuarios y todo ello sin tener un elevado coste. Por poca inversión es como si se tuvieran varias páginas distintas sobre una empresa, lo que supondrá un gran impulso al negocio correspondiente. Por todo ello, aparece la siguiente duda ¿a cuántos idiomas traducir una web?

Más idiomas significa más contenidos, lo que implica mejor posicionamiento en los motores de búsqueda (SEO). También permite segmentar mejor el público al que se quiere llegar. Va a mejorar notablemente la marca de la empresa ya que permitirá llegar a un mayor número de clientes, lo que repercutirá finalmente en los beneficios de la empresa.

En la red, todos los días buscan, miran y compran miles de personas, de todas las nacionalidades e ideologías. Por ello, una buena manera de distinguirse de los demás es facilitar las cosas al usuario cualquiera que sea su país de origen (Japón, Indonesia, Malasia…), y qué mejor forma que traducir la web para llegar a todos esos clientes potenciales en su propio idioma. Esto tiene múltiples beneficios, ya que además de suponer una mejor comprensión parte del cliente, implica también una buena forma de empatizar con él, para generar finalmente una mejor relación cliente-empresa. De esta forma, además de ampliar el negocio y las expectativas comerciales, se puede mejorar el SEO, aumentar el tráfico de la web y así conseguir más publicidad y mayor visibilidad.

Es muy importante también evitar errores que se pueden cometer, como puede ser una traducción automática de la página. Una descripción de los productos con errores ortográficos implica sensación de dejadez y perjudicaría mucho una imagen de marca. Para ello, es importante contratar un profesional a la hora de traducir páginas web. Una buena traducción dará un perfil más profesional.

Actualmente para llegar al 80% de los usuarios de internet haría falta tener una página traducida a unos doce idiomas, por tanto, no sería descabellado plantearse como estrategia efectiva, traducir dicha página al menos a 6 lenguas.



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