Los idiomas se agrupan en familias. Al igual que sucede en una familia humana, tienen predecesores y ancestros. Las palabras nacen y se desarrollan, algunas mueren. En todo su periplo vital, viven pegadas a conceptos, de lo que provienen, describiendo situaciones y objetos que pueden darse en una cultura y no en otra. Por ello, hay conceptos fáciles de traducir y palabras más difíciles de traducir.

Recapitulando, el indoeuropeo fue el idioma de nómadas que se separaron para terminar en el norte de la India (dando lugar al sánscrito y hoy en día a las lenguas indoiranias habladas por 1.200 millones de personas) y que en Europa dio lugar a varias subfamilias lingüísticas, que en orden alfabético son la albanesa, la armenia, la báltica (existen numerosas coincidencias entre antiguos dialectos lituanos y el sánscrito), la subfamilia céltica, la eslava, la germánica, la griega y la itálica (latín y lenguas romances derivadas). Pero…

¿Cómo nacen los términos intraducibles o palabras difíciles de traducir?

Cada idioma es el fruto de interacciones culturales, de una historia y desarrollos socioculturales, así como de una geografía que, en gran medida, son los responsables del nacimiento de conceptos y palabras propias. Por esta razón, encontramos en cada idioma palabras que designan ideas, situaciones, acciones u objetos que solo ocurren en esa cultura. Pero los objetos son visibles y las acciones, en gran parte, pueden explicarse. La tarea más complicada para un traductor es enfrentarse a palabras más difíciles de traducir que las habituales porque designan un concepto cultural inexistente en el idioma al que traduce.

Mientras que palabras en castellano como “siesta”, “paella”, “mañana” se han internacionalizado de tal manera que se usan tal cual en numerosos idiomas, incluso los mejores traductores chocan pronto o tarde con palabras que representan un verdadero reto. ¿Qué hacen los traductores cuando se encuentran una palabra difícil de traducir, sin equivalente en otro idioma?

el latín tiene algunas de las palabras más dificiles de traducir Generalmente suelen describir lo que hace esa palabra en el idioma de destino.

Ahora bien, algunas palabras representan una dificultad mayor que otras debido a lo que comunican culturalmente. Queríamos comprobarlo en Pangeanic y como empresa de traducción, hemos contactado con nuestros traductores y hemos investigado algunos de los conceptos más arduos de traducir. Presentamos esta lista y esperamos vuestra colaboración y comentarios si conocéis alguna otra palabra que asombre a quien no habla vuestro idioma.

1ª palabra difícil de traducir: Ilunga

Se dice que esta es verdaderamente la palabra más difícil de traducir del mundo. Proviene del Tshiluba, idioma hablado en las provincias centrales de la República Democrática del Congo. “Ilunga” denote a una persona capaz de perdonar una ofensa la primera vez, tolerar una segued pero que a la tercera no perdona.

2ª palabra difícil de traducir: Gökotta

En sueco significa madrugar, y hasta ahí todo bien, pero el que madruga a lo “gökotta” lo hace con una única intención: madruga para oír el primer pío de los pájaros.

3ª palabra difícil de traducir: Kyoikumama

En japonés, esta palabra define a la madre que aprieta constantemente a sus hijos para que logren buenas notas.

4ª palabra difícil de traducir: Komorebi

Otra perla japonesa, que no es de extrañar pues la cultura y tradiciones japonesas debido a su tradicional aislamiento han desarrollado una literatura, conceptos y visiones del mundo muy particulares. Todos hemos visto un komorebei pero no sabíamos describir su belleza hasta ahora. Se trata de la bella luz que atraviesa las hojas de los árboles.

La tarea más complicada para un traductor es enfrentarse a palabras más difíciles de traducir que las habituales porque designan un concepto cultural inexistente en el idioma al que traduce.

5ª palabra difícil de traducir: Aware

Y no, no se trata del “aware” en inglés. Es otra palabra japonesa que describe la sensación agridulce de un breve y pálido momento de belleza trascendente.

Y ahora… la última serie de palabras difíciles de traducir

6ª palabra difícil de traducir: Iktsuarpok

El Inuit, lengua nativa en  Alaska, Canadá y Groenlandia nos regala esta perla “salir fuera para ver si viene alguien”. Imaginamos que dadas las temperaturas de la zona se trata de una tarea esencial.

7ª palabra difícil de traducir: Cafuné

Hace tiempo, en castellano solíamos hablar de “mesarse los cabellos”. Pues bien, en Brasil, cafuné sería algo así pero nunca a sí mismo sino mesar (acariciar, juguetear) con los dedos el pelo de otra persona.

8ª palabra difícil de traducir: Mamihlapinatapei

Uno de nuestros trabajos estrella fueron los servicios de traducción e interpretación para Rolls Royce en Tierra del Fuego. Allí descubrimos que los indígenas de Tierra del fuego, los Yagan, utilizan la palabra mamihlapinatapei para designar el momento en el que dos personas se intercambian una mirada sin dirigirse la palabra porque desean iniciar algo pero ninguno de los dos se decide a empezar.

9ª palabra difícil de traducir: Waldeinsamkeit

Otro clásico alemán: la sensación de estar solo en el bosque.

10ª palabra difícil de traducir: Tartle

Verbo escocés que significa dudar al presentar a una persona a otra al haber olvidado su nombre.

11ª palabra difícil de traducir: Dépaysement:

No, no es lo que cantaba Julio Iglesias con “morriña”, es decir echar de menos el país de uno. Al contrario, es la sensación de estar en otro lugar que no nos es familiar, sentirse extraño en un país extranjero, con costumbres que no nos son familiares.

Bueno, hasta aquí hemos llegado… ¿Conoces otras palabras intraducibles o de difícil traducción en otros idiomas? Deja tu opinión y recomendaciones abajo en los comentarios.

Palabras no tan difíciles de traducir al español pero sí a otros idiomas  

12ª Schadenfreude:

Todo un clásico en las listas de palabras intraducibles que nos llega, de nuevo, del alemán. Mientras que en casi todas las lenguas tiene una difícil traducción, en castellano contamos con una descripción de complacerse maliciosamente con la desgracia ajena. Es lo que llamamos “regodearse”.

13ª Prozvonit:

Siendo idiomas hermanos (el eslovaco se convirtió en idioma oficial en 1990), esta palabra ocurre tanto en checo como en eslovaco con la misma grafía. Quiere decir “hacer una llamada a un móvil para que suene una vez de modo que la otra persona te devuelva la llamada, para que quien origina la llamada no gaste minutos”. En español diríamos “hacer una (llamada) perdida”.

14ª Torschlusspanik:

En alemán, esta palabra significa literalmente “miedo a que se cierre la puerta” y se utiliza para describir el miedo a tener cada vez menos oportunidades según van pasando los años. Es algo así como “pasarse el arroz” pues también se usa generalmente en el contexto de mujeres a las que se les van escapando las oportunidades ya sea de casarse y/o de tener hijos.

15ª Tingo:

Del idioma pascuence de la Isla de Pascua, se usa para las ocasiones en las que un amigo va gorroneando costs de la casa de un amigo hasta que se las lleva todas o casi todas. Lo que en español llamaríamos llanamente “gorronear” o “dejar pelado poco a poco”.

16ª Jayus

Esta palabra suele aparecer en numerosas listas, sobre todo las provenientes del inglés, como “intraducible”, pues en Indonesia significa “chiste tan mal contado y con tan poca gracia que uno no puede evitar reírse”. Lo que en España denominaríamos parida (pensadlo bien) o chorrada (que nos haría reír o no, acentuando en este caso la poca gracia).